Dia 4: De Ciudad del Cabo a Nelspruit,. Houston tenemos un problema




Cape Town, (Ciudad del Cabo), Sudáfrica— martes, 4 de mayo de 2010

   Años mirando documentales de la sabana africana, libros de naturaleza en la repisa de la habitación de mi niñez, noches sin dormir pensando estratagemas para convencer a mis amigos de visitar la desconocida Sudáfrica, seis meses planificando la estadía en el Parque Kruger, analizando en qué campamento parar, en qué tipo de alojamiento, cómo usar la página web del parque, cómo se estila recorrerlo, qué auto alquilar (todo esto imposible de hacer sin la paciencia y precisión de Josep y Marcos para explicarme cómo funciona), guías de turismo, videos de youtube, foros…todo, todos estos preparativos para que los tres días programados en el PN Kruger fueran perfectos.


Amaneció lloviendo. Hacemos el check out del Ashanti y vamos en taxi para el aeropuerto. El vuelo es a las 10 am. Esta vez nuestro chofer es blanco, un afrikáner, que me dice que faltarán muchos años antes de que el país unificado pueda salir adelante. Llegamos con tiempo, desayunamos y abordamos nuestro vuelo Cape Town – Nelspruit, contratado con SAA pero que terminó siendo operado por Airlink. A los 10 minutos de haber despegado el comandante, en inglés sudafricano, dice que por un desperfecto tenemos que volver a Ciudad del Cabo para que lo reparen (en realidad yo sólo entendí que teníamos que volver, el resto me lo explicó un señor que se sentaba cerca). Como la aeronave estaba pesada porque tenía mucho combustible, dimos vueltas por espacio de 30 minutos antes de descender. Una vez en tierra, a esperar a la sala de preembarque a que nos llamen.
La situación se iba poniendo delicada a medida que pasaban los minutos. Se suponía que el avión aterrizaba en Nelspruit a las 12.30 hs, de ahí levantábamos el auto en Avis y teníamos unos 40 minutos hasta la puerta sur del Kruger. A más tardar a las 16 hs teníamos que estar adentro haciendo el check in en Berg en Dal, nuestro primer campamento, porque teníamos contratada una excursión para esa misma tarde. Todo lo referente al PN Kruger ya estaba reservado y pagado desde hacía 6 meses.
Pasaba el tiempo y no había novedades. Interiormente, mi hora límite de despegue eran las 13 hs, si salíamos a esa hora, deberíamos apurarnos pero estábamos a tiempo de hacer todo.
Las 13 hs se iban acercando inexorablemente, y me empiezo a desesperar. Me acerco una vez más al hombre encargado de hablar con nosotros y venciendo toda barrera idiomática y en mi inglés rudimentario le explico que su aerolínea estaba poniendo en jaque mis vacaciones, que yo había gastado mucha plata reservando todo en el Kruger y que si llegaba fuera de horario (las puertas cierran a las 18 hs) no me dejaban entrar y encima me cobraban una multa y encima perdía la excursión y encima no tenía donde dormir, y que ellos tenían que responder por semejante complicación. El tipo me trataba de tranquilizar, y me daba explicaciones que yo no terminaba de entender. Yo estaba con los ojos mojados, desesperado. Lo miro fijamente, como buscando implicarlo en mis problemas y él sin dejar de mirarme me dice: “No puedo hacer nada, cuando esté el avión saldrá el vuelo”. Al ver que no me movía de ahí me termina diciendo que cuando llegara al aeropuerto fuera a la oficina de Airlink, que ellos me iban a ayudar. Yo le explicaba que tenían que avisar que iba a llegar después de hora para que me dejaran entrar al parque, el tipo me dijo, de nuevo, que vaya al mostrador de Airlink.
Di vueltas como un gato enjaulado por el aeropuerto hasta que finalmente salió el vuelo con 5 horas de demora. 5 horas!!! Es decir que recién a las 17.30 hs llegamos a Nelspruit, estaba cayendo el sol, y todavía teníamos que ver cómo hacíamos para entrar al parque. Yo era un manojo de odio caminando así que nos dividimos las tareas, las chicas iban a la oficina de la aerolínea, mi amigo esperaba las valijas y yo iba a Avis a buscar el auto. Al llegar a la oficina ya empecé a notar que algo de la suerte estaba cambiando. Me recibió una simpática chica que me dijo que ya estaba al tanto de todo, que no había problema por la demora y que ya habían hablado con el parque. Por lo menos eso es lo que le entendí. Nos juntamos con las chicas y ahí me entero que Airlink había hablado con el PN Kruger y le habían explicado la situación, y que entonces nos dejaban entrar fuera de hora al parque, nos habían pasado la excursión a la mañana siguiente y la empresa nos había dado un sobre a mi nombre con el dinero para pagar la multa. ¡increíble! La verdad, sentí que la empresa respondió como yo necesitaba y que hizo lo posible para que las molestias sean las menos posibles. Encima cuando vamos a buscar el auto resultó ser un Chevrolet Cruze 0km divino.
Manejar un automático, de noche, por una ruta que no conocés, al revés de como manejas siempre…uff, es una experiencia fuerte. Finalmente llegamos al Kruger y vino un ranger a escoltarnos hasta el campamento. No vimos nada porque era de noche. La cabaña era muy amplia y cómoda. Dejamos las cosas y nos fuimos al restaurant porque con todo el stress del día teníamos mucho hambre. El personal nos estaba esperando porque también estaban al tanto de nuestra situación. La cena era buffete, como en todo el Kruger. No estuvo mal. Probé el guiso de búfalo y se dejó comer.
Ya comidos, nos fuimos a dormir que al día siguiente arrancábamos bien temprano (4.30 am) para nuestra primera excursión. Créanme, había sido un día muy agotador.

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